Fuego por Percusión

Percusión
(Pedernal y eslabón)

Para producir chispas, hay que entrechocar una piedra dura como el llamado pedernal o sílex, con otra rica en hierro, como la pirita o la marcasita (el llamado eslabón). Al producir estas chispas se crea algo llamado producción de energía física en contacto.

El choque de dos piedras de sílex entre sí no permite encender un fuego, pues no produce proyecciones incandescentes suficientemente calientes y duraderas.

La chispa producida por el choque del "pedernal" contra el "eslabón" es una partícula incandescente de mineral de hierro en el caso de emplear como eslabón la marcasita o la pirita; o en el otro caso, una partícula de acero si se emplea como eslabón un trozo de acero, que ha sido lo más habitual desde la Edad del Hierro hasta principios del siglo XX. Normalmente se empleban variedades artesanales de acero al carbono. Hay que destacar que los modernos aceros inoxidables no son adecuados para su empleo como "eslabón".

Como "pedernal" sirve cualquier piedra dura que alcance al menos el nivel de dureza 7 de la escala de Mohs, empleándose habitualmente por su relativa abundancia el sílex, variedades de cuarzo, calcedonia, etc. En algunas zonas se han llegado a utilizar como "pedernal" piedras semipreciosas como el jaspe.

Las chispas obtenidas por percusión deben entrar inmediatamente en contacto con alguna materia altamente combustible; por ejemplo, cabellos, hojas secas, viruta de madera, paja o algún tipo de yesca natural: carpóforo del hongo yesquero - "Fomes Fomentarius" o la médula de ciertas plantas como la cañaheja -"Ferula Communis".

Sobre el papel de la cañaheja o "Ferula Communis" en la transmisión del fuego se puede ver Hesíodo, Teogonía y el mito de Prometeo: “El valeroso hijo de Jápeto engañó a Zeus escondiendo la llama del fuego infatigable que se ve de lejos en el hueco de una cañaheja. Hirió así el corazón de Zeus que truena en las alturas e irritó su corazón cuando vio entre los hombres la llama del fuego que se ve desde lejos”. Teogonía (566-567)

Tradicionalmente también se ha empleado como sustituto de las yescas naturales (Hongo yesquero -"Fomes Fomentarius" o médula de cañaheja - "Ferula Communis") algún tipo de yesca artificial, normalmente trapos carbonizados o simplemente mecha de algodón.

Este combustible de iniciación (yesca) es preferible que esté previamente pre-quemado, tostado o carbonizado (como en el caso de la tela de carbón); así se facilita que las chispas desprendidas por el choque del pedernal contra el eslabón "muerdan" mejor la yesca y se comunique el fuego de una forma mucho más rápida y eficaz.

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